La decepción es lo único que está presente en mi mente, mi cuepro se retuerce de dolor
por cada persona que me defrauda, me rompe el corazón, y me ignora.
Todas las promesas realizadas en un pasado, ya solamente son el olvido de algo pasajero, estoy cegada en el borde del desastre, en unos miserables milimetros de caer en el vacio del precipicio de los recuerdos que no quiero tener presente en la memoria de mi miserable vida.
Todas las personas viven con una base de errores realizados por ellas mismas, pero no se dan cuenta, y siguen cometiendo, y así sucesivamente, nadie les abre los ojos por miedo a perderlas, pero lo que no se dan cuenta esque esas personas ya han perdido muchas cosas importantes de su vida, por culpa del ego que guardan, el rencor, el fracaso...
Estan cegadas por la ilusión que el cerebro les crea, están hipnotizadas, incapaces de comprender, de pensar, de escuchar a quien le dice la verdad. Y en el momento que se descuidan y atienden, se dan cuenta del daño que han causado, piensan que se podrá solucionar, pero es demasiado tarde, su tren pasó por sus ojos.
Ya no pueden hacer nada.
Sólamente queda el sufrimiento, valentia, frialdad...
Ahora lo único que queda es abrir bien los ojos, y pensar en como encontrar un camino que nos guie a la felicidad de nuevo, y dejar atrás el cruel pasado que tanto daño creó en una parte importante de nuestra vida. Pero de los errores se aprende y con la ignorancia se olvida.
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